Saltar al contenido
COJO LA MOTO Y VAMOS VIENDO®

BULTACO ALPINA 250 de 1974

Restauración realizada por Pedro Luís Martínez de Albéniz

Pedro nos cuenta:

…Os cuento un poco mi historia. En la década de los 80 mi padre tenía una moto con la que disfrutó mucho por el monte dando grandes paseos con amigos del pueblo. Cuando cumplí 18 años, allá por el 92, me saqué el carné de moto y entonces la disfruté yo también. Estaba guardada en una casa vieja de pueblo de unos amigos que nos dejaban guardarla dentro. Un buen día, la casa se hundió y cayó encima de la moto tapándola por completo. Ya llevaba tiempo sin tocarla y a mi padre no le importó que allá se quedase y yo en ese momento tenía otras inquietudes y como era vieja, tampoco la eché en falta. Después de casi 20 años, en el 2016, se decidió construir otra casa en ese solar. Al enterarnos, mi padre y yo recordábamos que allí se nos quedó la moto tapada, los años que habíamos disfrutado con ella y su deseo de restaurarla que se truncó al hundirse la casa. Al final, para darle el gusto, pedí permiso a los dueños de las ruinas y decidí probar a sacarla de debajo de los escombros y piedras antes de que entrase la maquinaria y ver lo qué podía sacar de allí. No fue fácil, pero conseguí encontrarla y la verdad es que parte del tejado seguía justo encima y una biga evitó que cayese sobre la moto y quedase sepultada, e incluso estaba resguardada de la lluvia. Por así decirlo, tuvo un garaje para ella sola a prueba de cacos durante 20 años y allí seguía, apoyada en una columna. No con poco esfuerzo conseguí sacarla de debajo con pocos desperfectos, aunque los años habían pasado y se notaba. Con muy pocos conocimientos de mecánica, pero con muchas ganas y la ayuda de un amigo que restaurar motos es uno de sus grandes hoobyes, me puse a ello para darle la sorpresa a mi padre y después de renovar toda la documentación, esto es lo que salió.


emocionado nos dice:

Os podéis imaginar la cara de mi padre después de 22 años sin verla. Al arrancarla delante de él y a la primera pedalada, con solo escuchar el sonido del motor, el hombre se emocionó a sus 74 años.
Orgulloso, pues solo por eso, mereció la pena el esfuerzo.
La frase de ese momento no la olvido:
-¡¡Qué cabrón eres cuando quieres!!

Espero que os guste la transformación:
Os presento a mi BULTACO ALPINA 250 del año 74
(Mía, porque mi padre me la ha regalado)
P.D.: Sé que se puede mejorar con los guardabarros originales de aluminio y el piloto trasero original, pero me fundí el presupuesto. En cuanto pueda los pondré, y por cierto… ¡¡¡La ITV a la primera!!!


Este era el estado de la Bultaco antes de la restauración


En fase de restauración


El asiento también estaba bastante deteriorado

Nada que no se pueda arreglar


Montada a falta de los anagramas


Anagramas, retoques y detalles


Resultado final de la restauración



¿Quieres estar al día de los nuevos artículos y noticias de Cojo La Moto y Vamos Viendo?
Síguenos en Facebook!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *